¿Cómo aliviar el dolor?

El dolor es el mecanismo más antiguo que permite a las criaturas multicelulares reparar el daño tisular y tomar medidas para proteger el cuerpo. La emoción juega un papel importante en la comprensión del dolor. Incluso la intensidad del dolor fisiológico habitual depende en gran medida de la percepción emocional de la persona: alguien apenas puede soportar las molestias causadas por pequeños rasguños, y alguien puede tratar fácilmente sus dientes sin anestesia. A pesar de que miles de estudios están dedicados al estudio de este fenómeno, no hay una comprensión completa de esta relación. Tradicionalmente, el neurólogo determina el umbral del dolor con una aguja roma, pero este método no proporciona una imagen objetiva.

El umbral del dolor, su “altura”, depende de varios factores:

  • el factor genético es familias “hipersensibles” e “insensibles”;
  • estado psicológico – la presencia de ansiedad, depresión y otros trastornos mentales;
  • experiencia previa: si el paciente ya ha experimentado dolor en una situación similar, entonces la próxima vez lo percibirá con mayor agudeza;
  • diversas enfermedades: si la diabetes mellitus aumenta el umbral del dolor, algunas enfermedades neurológicas, por el contrario, lo reducen.

Una de las clasificaciones más importantes del dolor es su tipo. El hecho es que cada tipo tiene signos específicos y es característico de un cierto grupo de condiciones patológicas. Una vez establecido el tipo de dolor, el médico puede rechazar algunos de los diagnósticos posibles y formar un plan de encuesta razonable. Esta clasificación divide el dolor en nociceptivo, neuropático y psicógeno.

Cómo lidiar con el dolor

Inicialmente, los receptores nociceptivos reaccionan a la lesión, pero después de un tiempo, si la irritación no se repite, la señal de ellos cede. Al mismo tiempo, se activa un sistema antinociceptivo que suprime el dolor; por lo tanto, el cerebro informa que ha recibido suficiente información sobre el evento. En la fase aguda de la lesión, si la excitación de los receptores nociceptivos es excesiva, es mejor detener el dolor de los analgésicos opioides.

2-3 días después de la lesión, el dolor se intensifica nuevamente, pero esta vez debido a la hinchazón, la inflamación y la producción de sustancias inflamatorias: las prostaglandinas. En este caso, los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos son efectivos: ibuprofeno, diclofenaco. A medida que la herida se cura, si un nervio está involucrado en el proceso, puede producirse dolor neuropático. El dolor neuropático está mal controlado por los medios no esteroideos y los opioides, la solución óptima es anticonvulsivos (por ejemplo, pregabalina) y algunos antidepresivos.

El dolor no siempre indica la presencia de una enfermedad. Por lo tanto, la incomodidad en los músculos después del entrenamiento es una variante del dolor fisiológico, que refleja la reestructuración de las miofibrillas. Las miofibrillas cortas y dirigidas al azar se destruyen, el músculo se remodela en las tareas recién asignadas, que aumentan las cargas en una dirección determinada. Sin embargo, el dolor agudo y crónico casi siempre reporta patología o trauma. El dolor crónico puede asociarse con una enfermedad orgánica persistente, por ejemplo, con un tumor en crecimiento, pero la mayoría de las veces, la fuente original ya no existe: el dolor se sostiene a sí mismo a través del mecanismo del reflejo patológico. Un excelente modelo de dolor crónico autosostenido se puede llamar síndrome de dolor miofascial: el espasmo muscular crónico provoca dolor, que, a su vez, aumenta el espasmo muscular.

Alivio del dolor